Cumplir años es algo que a veces nos asusta, pero en realidad no hay nada más bonito que compartir día a día, vivencia tras vivencia y por supuesto cumpleaños tras cumpleaños con quienes más apreciamos.

Añadir vivencias a nuestra memoria, vivencias con los nuestros. Eso es lo que realmente importa. Y por ello, deberíamos aprovechar cualquier oportunidad que se nos presente. Cualquier excusa es buena para celebrar algo bonito, para organizar una cena, una merienda o incluso una fiesta por todo lo alto.

En este caso, se nos planteó la organización del 60 cumpleaños de Jesús. La idea era reunir a toda la familia y amigos y poder conseguir que disfrutaran de una velada divertida, preciosa e inolvidable.

¡Y nos pusimos manos a la obra! Empezamos por buscar el espacio perfecto, algo que condiciona siempre a la hora de crear el ambiente deseado. En este caso, la elección no pudo ser mejor, hablamos del Hotel Sant Cugat. Entre otras muchas instalaciones, disponen de una sala con muchísimo encanto y a la que uno puede sacarle muchísimo partido.

Poco a poco fuimos definiendo los elementos que darían el toque a una noche perfecta. La idea principal se basaba en una decoración muy sencilla, puesto que la sala ya tenía mucho encanto, y complementarla con detalles divertidos. De hecho, los invitados no tuvieron tiempo de aburrirse en ningún momento.

Nada más entrar a la sala, podían leer en un cartel que su detalle formaba parte de la decoración. Las iniciales de cada uno de ellos, en madera decorada con la técnica de scrapbooking, estaban repartidas por la sala. Una vez las encontraban, disponían de unas bolsitas de organza para poder llevárselas.

A ello, añadíamos una mesa con atrezzo y una seta gigante, puesto que al cumpleañero le encanta ir a buscarlas, para poder hacerse una foto con la polaroid que dejamos. Una vez hecha, tenían todo lo necesario para pegarla y dejar un mensaje en el álbum personalizado que hicimos para la ocasión.

También incluimos una cámara de video con un mensaje colgado enorme en el que se proponía a los invitados grabar sus momentos más especiales. De esta manera, el cumpleañero tiene un reportaje de vídeo de lo más original.

Mientras disfrutaban de un coctel espectacular, un profesional hacía caricaturas a todos los invitados, ¡un regalo más para ellos!

También pudieron disfrutar de música en directo, aprovechando el maravilloso piano de cola del que disponía la sala, y por supuesto no faltó buena música gracias a DJ Sergio acompañada de una mesa dulce para poder poner el broche final a una velada inolvidable.

 

Todo fue perfecto, todo salió según lo previsto ¡o incluso mejor! Ver las caras de quienes lo disfrutan es la clave para darnos cuenta del trabajo bien hecho y esa es la mejor recompensa.

 

*Fotos realizadas por Laia Ylla.

 

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